Cuatro personas de un mismo clan familiar han sido detenidas en Talavera por los supuestos delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico después de que ocuparan, de forma ilegal, varios pisos que utilizaban para ocultar y explotar plantaciones de marihuana, tal y como ha informado la Policía Nacional. En total, se han incautado de 4.500 plantas de marihuana (cannabis sativa) en diferentes estados de crecimiento y cinco kilos de cogollos.
Los agentes investigaban al principal sospechoso desde hace varios meses y comprobaron que frecuentaba dos bloques de pisos. En uno de los bloques vivía también uno de sus hijos, quien «tenía» dos pisos ocupados ilegalmente y que utilizaba única y exclusivamente para la producción de marihuana. En el otro bloque ocultaban tres plantaciones en tres inmuebles diferentes, todas controladas por el padre y los dos hijos.
4.500 plantas de marihuana, cinco kilos de cogollos, numerosas armas blancas…
Fue cuando comprobaron que era un clan familiar, a los anteriormente citados había que añadir a la madre, quienes se dedicaban, «profesionalmente», al cultivo intensivo de marihuana. Sustancia que se distribuía posteriormente a organizaciones para que estas la exportaran a países europeos.
Se registraron seis viviendas, además del piso del padre, encontrando nada más y nada menos que 4.500 plantas y cinco kilos de cogollos, además de herramientas y material para su cultivo, numerosas armas blancas y 850 euros en efectivo.