El postre típico de Castilla-La Mancha por Carnaval, también en Semana Santa (que no queda nada), son las llamadas Flores Manchegas, también conocidas como florones o flores fritas, también populares en Castilla y León.
Recuerda a la cruz de Calatrava
Su forma es similar a la de la Cruz de Calatrava, una cruz de cuatro brazos iguales, con flores de lis en los extremos de los brazos.
Su preparación no solo es un acto culinario sino también una celebración de la cultura y las tradiciones que definen a la Mancha y a sus gentes.
Es originaria de las comunidades autónomas de Extremadura, Castilla-La Mancha (concretamente en la zona del Campo de Calatrava), y Castilla y León (fundamentalmente en la provincia de Segovia).
¿Cómo se elaboran las flores manchegas?
La elaboración de las flores manchegas es un proceso sencillo pero cuidadoso, en el que destaca el uso de un molde específico que imprime la forma característica a estas delicias.
Los ingredientes incluyen huevos, harina, leche, azúcar, una pizca de sal y anís molido, que juntos crean una masa casi líquida que, tras ser frita, se convierte en un postre crujiente y aromático. Tradicionalmente, después de freírse, se espolvorean con azúcar y canela, ofreciendo un contraste entre lo dulce y lo especiado.
Su popularidad ha trascendido las barreras temporales, convirtiéndose en un dulce que se puede degustar en cualquier momento del año. Pero su elaboración sigue siendo un acto de celebración y reunión familiar.
Aunque la receta es uniforme, las variaciones enriquecen el repertorio culinario de este postre. La clave del éxito reside en la destreza al manejar el molde en el aceite caliente y en el tiempo de reposo de la masa, asegurando que las flores se desprendan fácilmente y adquieran su característica textura crujiente.
Cómo elaborar flores fritas
Ingredientes
- 250 ml de leche.
- 1 huevo.
- Sal.
- 30 ml de licor de anís dulce.
- Media ralladura de naranja.
- 200 gramos de harina de trigo.
- Aceite de girasol.
- Azúcar.
- Canela molida.
- Preparación de las flores fritas.
- (Con esta receta nos saldrán unas 12 unidades.
Batimos el huevo en un cuenco. Mezclamos con la leche, el anís y la ralladura de naranja. Incorporamos la harina lentamente y removemos para que no queden grumos.
Extendemos la masa sobre una bandeja y dejamos reposar tapando la masa durante media hora.
Mientras, en una sartén calentamos mucho aceite de girasol. Colocamos el molde dentro del aceite para que se caliente, porque es importante para que la masa se quede pegada a él.
Sacamos la masa y la removemos. Introducimos el molde hasta la mitad, sin que cubra toda la flor, en la masa y lo pasamos a la sartén.
Movemos el molde dentro para que la flor se desprenda. Nos podemos con un tenedor.
Doramos la flor por ambos lados, la sacamos y dejamos reposar sobre un papel absorbente.
Una vez acabada toda la masa, espolvoreamos las flores con azúcar y canela.
No conviene limpiar el molde con estropajo si no queremos que las próximas ocasiones la masa se quede pegada a él. Es mejor limpiarlo con un papel.