Este mismo viernes 28 de febrero de 2025, o sea dentro de nada, se producirá un fenómeno cósmico visible desde cualquier punto del planeta, un evento astronómico extraordinario, cuando los siete planetas principales del sistema solar (Saturno, Mercurio, Neptuno, Venus, Urano, Júpiter y Marte) se alinearán en una configuración que se podrá apreciar a simple vista.
Para disfrutar de este fenómeno, hay que encontrar una vista despejada del horizonte al suroeste, sin ningún tipo de obstrucción, como edificios o árboles que bloqueen la visibilidad, entre 30 y 45 minutos después de la puesta de sol local. Este será el momento ideal.
Consejos para disfrutar del fenómeno
- Buscar un lugar alejado de la contaminación lumínica y libre de obstáculos como árboles o edificios.
- Apoyarse de herramientas como prismáticos o telescopio para sacar el máximo partido a la experiencia.
- Utilizar, si es posible, alguna aplicación móvil o mapa para comprender el cielo nocturno: enfrentarse a ello por primera vez puede ser confuso.
- Empezar identificando en el cielo al planeta más brillante de todos, que es Venus: este destaca más que una estrella.
Ya para mediados de marzo, los planetas empezarán a desaparecer de la vista: algunos por el brillo del Sol, otros seguirán su trayecto hacia el crepúsculo.
Según la NASA, antes de prepararse para observar un desfile planetario, hay que considerar qué tan alto aparecerán los planetas sobre el horizonte. Para la mayoría de los observadores, un planeta debe estar al menos unos pocos grados por encima del horizonte para ser visible, y 10 grados o más es lo mejor.
Cinco planetas alineados y a simple vista: esta es la hora a la que se pueden ver
El lugar adecuado
Por eso es importante encontrar el lugar adecuado, ya que el brillo y la atmósfera cercana al suelo pueden dificultar la visibilidad de los planetas si están demasiado bajos en el cielo.
Este espectáculo no suele suceder con más de cinco de estos cuerpos (las de seis o más son bastante poco frecuentes), por eso es una ocasión excepcional que no volverá a repetirse hasta el año 2.492.
Los planetas fácilmente observables serán Marte, Mercurio, Venus y Júpiter; en cuanto a la visibilidad de Saturno, al estar en un área cercana al Sol, dependerá del horario, porque la luz del astro al amanecer y al atardecer puede aplacarlo. Por otro lado, Neptuno y Urano podrán verse usando prismáticos o telescopios.
Los mundos parecen alinearse en el cielo
Estas peculiaridades cósmicas ocurren ya que los planetas siguen trayectorias alrededor del astro central en un plano común visible desde la Tierra llamado la eclíptica, lo que significa que, desde la perspectiva terrestre, los mundos parecen alinearse en el cielo.
Pero no es que los planetas estén perfectamente alineados en el espacio, lo que pasa es que, al estar en la misma órbita, algunos pueden parecer estar cerca unos de otros. Este fenómeno sucede cuando varios planetas están del mismo lado del astro, lo que hace que se formen brevemente en una línea casi perfecta, según se puede ver en el firmamento terrestre.
Aunque los planetas orbitan el Sol a distancias muy diferentes entre sí, esta vez estarán alineados en el cielo, visibles al mismo tiempo.