El concejal de Izquierda Unida-Podemos en el Ayuntamiento de Toledo, Txema Fernández, ha puesto en duda la eficacia de la próxima ordenanza que regulará la autorización de los pisos y apartamentos de uso turístico en Toledo ante la carencia de un informe que revele la realidad de la situación actual.
«Si no tenemos de forma fidedigna una ‘foto’ de cuántos alojamientos están recogidos en algún registro público, estaremos condenando a los distritos censales, sobre todo del Casco Histórico, a perpetuar una situación de tensión de convivencia vecinal y de alza de los precios de la vivienda», considera Txema Fernández.
Cree que limitar el 12% «no soluciona un problema, sino que incluso lo empeore»
Recuerda el portavoz municipal de Izquierda Unida que en pocas semanas, el próximo mes de marzo, está prevista la entrada en vigor de la Modificación Puntual número 32 del Plan de Ordenación Municipal de Toledo, que contiene la Ordenanza que regula la autorización de las viviendas de uso turístico. Un hecho que reactivará la concesión de licencias para poder ejercer ese negocio en cualquier barrio de la ciudad con las limitaciones que se han planteado en el texto presentado y que acota al 12% este negocio en todos los barrios.
Sin embargo, apunta Fernández, al igual que ocurría con el texto que se presentó en 2023 en el que se establecía un tope del 20%, la ordenanza actual sigue sin acompañarse de informes que cuantifiquen el número de camas registradas y no registradas.
«No hay ningún estudio que refleje de forma fidedigna cuántas camas de hotel, de conventos, de hostales, de viviendas y apartamentos de uso turístico que hay inscritos en registros oficiales; y tampoco de viviendas y apartamentos turísticos no registrados en ningún sitio, pero que se ofertan en páginas especializadas», subraya Fernández.
Por ello, considera el concejal que proclamar que se va a limitar al 12% el número de este negocio turístico «es una entelequia que puede que no solucione un problema, sino que incluso lo empeore». Y es que, matiza, «puede ser que actualmente entre lo registrado y no registrado se supere ese umbral del 12% y, sin embargo, permitamos incrementar el número de viviendas y apartamentos haciendo muy complicada la convivencia vecinal»».
Por eso, insiste Fernández en la necesidad de elaborar los informes que permitan averiguar cuál es el número exacto de negocios turísticos que hay en la ciudad y desde ese momento poder concretar cuántas licencias se pueden otorgar en ese distrito censal. «De no hacerse así, será una ordenanza que perpetuará una situación de mala convivencia vecinal».
Mientras tanto, desde el Grupo municipal de Izquierda Unida siguen a la espera de que los concejales de Urbanismo o Vivienda presenten algún informe que identifique y cuantifique cuántas camas turísticas hay en cada uno de los distritos censales del casco Histórico, así como cuántas hay en cada uno de los barrios de la ciudad. «Solo teniendo esa información de forma fidedigna podremos tener una ordenanza útil de viviendas y apartamentos de uso turístico», reitera Fernández.