Los técnicos de ASAJA Toledo han hecho balance de las pasadas inundaciones en los cultivos de la provincia, calculando que los daños superarán las 2.000 hectáreas.
Por ello, desde la organización agraria van a solicitar la declaración de Zona Gravemente Afectada, para lo que siguen recopilando datos para cuantificar los destrozos y realizar los preceptivos informes técnicos que se deben adjuntar a dicha petición.
Recopilando daños
Tanto la Comunidad de Regantes de la Real Acequia del Jarama como algunas cooperativas de la provincia están recabando esta información y, hasta la fecha, ya se han contabilizado cerca de 2.000 hectáreas con daños y aún quedan muchos agricultores y ganaderos por aportar sus datos.
Las zonas más perjudicadas son Escalona y municipios ribereños de las comarca de Talavera y La Sagra, sobre todo, toda la ribera entre Mocejón, Añover de Tajo y Aranjuez.
Cultivos más dañados
En cuanto a los cultivos, los más dañados son el cereal de invierno (cebada y trigo), colza y alfalfa.
Los técnicos de ASAJA indicad que “hay poca esperanza” de salvar parte de las cosechas, ya que algunos cultivos llevan todo el mes de marzo bajo el agua y, en estos casos, sufrirán asfixia radicular.
En todo caso, dependerá de los días que el agua permanezca en la tierra; del tipo de suelo (por su capacidad de drenaje) y de las temperaturas.
Alfalfa
En el caso de la alfalfa, se da prácticamente por perdida toda la cosecha, con el agravante de que, al tratarse de un cultivo plurianual, los daños pueden ser aún mayores si se está en los primeros ciclos del mismo.
Además, muchos agricultores tienen contratos con empresas deshidratadoras, que no van a poder cumplir.
La modalidad de alfalfa deshidratada se comercializa principalmente para exportar (entre el 75-80%). El incumplimiento de los contratos podría llevar a la pérdida de cuotas de mercado.