El testigo del asesinato de un hombre de 29 años con un machete en marzo de 2023 en el barrio del Polígono de Toledo, que era amigo de la víctima, ha declarado este martes que vio cómo lo apuñaló a gran velocidad, con una rapidez que no ha visto «ni en pesadillas».
La declaración del único testigo de los hechos ha tenido lugar durante la segunda sesión del juicio con jurado popular que acoge la Audiencia provincial de Toledo desde este lunes, en el que el acusado, que se enfrenta a una petición de pena por parte del fiscal de 23 años de prisión, se acogió a su derecho a no declarar.
Toledo | El acusado de asesinar a un hombre en el Polígono con un machete se niega a declarar
Sin embargo, el testigo ha relatado que no eran amigos del acusado, sino conocidos del barrio y que ese fin de semana, cuando ocurrieron los hechos, no es que hubieran quedado para ir a tomar unas copas, sino que se encontraron en un local y el procesado se fue con ellos.
Antes de entrar en el último local, ha contado, víctima y acusado tuvieron un «roce» en el que el primero le dio «un tortazo o manotazo» al segundo, sin conocer el motivo, pero se disculparon y luego se comportaron con normalidad hasta el momento de los hechos; pero el testigo ha considerado que en ese momento el procesado se sintió «humillado», que se lo guardó toda la noche y que por eso le atacó después.
Vio que salía una hoja como de un machete, de un tamaño «considerable»
De hecho, ha afirmado que durante un periodo de entre 20 y 30 minutos el acusado desapareció de su vista en el local y él cree que fue a por una navaja «pensando en qué hacer después» porque si no, no les hubiera acompañado, ha apostillado.
Sobre la agresión, ha explicado que iban andando los tres de camino a casa y que su amigo le preguntó al acusado que si tenía algún problema con él, pero le enganchó de repente y empezó a darle lo que en un primer momento creyó que eran puñetazos en la espalda porque sonaba «hueco», pero entonces vio que salía una hoja como de un machete, de un tamaño «considerable», de la espalda y que se la volvía a clavar una y otra vez «con una velocidad y ensañamiento que no era normal».
En ese momento, salió corriendo y le pegó una patada aunque el acusado no soltó el cuchillo y salió huyendo, mientras que su amigo seguía de pie con un vaso en la mano, pero ni gritó, por lo que decidió salir corriendo detrás del acusado, pero miró para atrás y vio a su amigo apoyado en un escaparate y fue hacia él y comenzó a sangrar, por lo que lo cogió y se lo llevó a Urgencias mientras este le decía «me muero».
Nota a su vecina y exnovia: «La he liado. Voy preso»
Entre las personas que han testificado en esta segunda sesión del juicio, se encuentra también una vecina del acusado que había sido su novia y a la que, según ha contado, el acusado le dejó por debajo de su puerta una nota en la que se identificaba, le pedía que llamase a su hermano porque la había «liado» y se iba «preso».
En este momento, ha asegurado, no tuvo «ninguna duda» de que su vecino y exnovio estaba implicado en la muerte de una persona en la madrugada, por lo datos que contenía la nota y porque lo conoce por sus años de relación sentimental y sabe que es una persona «agresiva y vengativa» y que era aficionado a las armas blancas e incluso alguna le había sido requisada.