El Juzgado de Instrucción nº 1 de Toledo, en un proceso iniciado por CSIF, ha abierto diligencias previas por un posible delito derivado por las intoxicaciones que se han producido en el Hospital Universitario de Toledo (HUT) y ha requerido informes de manera urgente a la concesionaria del centro de salud y a la Consejería de Sanidad.
Estas diligencias previas son el resultado de las acciones llevadas a cabo por CSIF tras alertar, denunciar y reclamar medidas para salvaguardar la seguridad y salud de los trabajadores sin que desde el centro hospitalario hayan tomado las medidas oportunas ni con la urgencia requerida desde los primeros casos de intoxicación.
Unas acciones comunicadas la misma mañana que desde el Sescam ha informado que la Gerencia del Complejo Hospitalario Universitario de Toledo ha retomado desde esta mañana y de forma progresiva la actividad en la sala de tallado del servicio de Anatomía Patológica.
Picos elevados de formol que provocó varias intoxicaciones con hasta 17 bajas
Desde el momento de su apertura, el Laboratorio de Anatomía Patológica ha venido presentando deficiencias de seguridad por fugas de formaldehído, provocando en sus trabajadores en muchas ocasiones síntomas de irritación de ojos, de piel, náuseas, vómitos, cefaleas, sangrados nasales, afonías… El formaldehído es una sustancia de gran toxicidad que puede tener incluso efectos mutágenos y cancerígenos, y en los casos más graves incluso la muerte.
Las deficiencias se tornaron insostenibles el pasado 27 de noviembre, cuando se produjo la intoxicación de varios profesionales por inhalación de formaldehído, por la cual tuvieron que acudir a los servicios médicos de la mutua y uno de ellos tuvo que ser hospitalizado en el propio hospital.
A 18 de diciembre había más de 17 profesionales de baja, y ya no solo en el Laboratorio de Anatomía Patológica, sino también en laboratorios adyacentes como Genética, Microbiología, Hematología y Bioquímica, así como de otros servicios como el Banco de Sangre.
A pesar de que la Gerencia del Hospital tenía conocimiento de la situación, no se adoptó ninguna medida preventiva. CSIF presentó denuncia ante Inspección de Trabajo el 19 de diciembre, la cual se personó en el hospital el 30 de diciembre.
Entre los meses de diciembre de 2024 y enero de 2025, una empresa especializada externa llevó a cabo una evaluación, con una emisión de informe en el 19 de febrero en el que se evidencia que se habían superado los valores límites ambientales de exposición detallando que «al haber agentes cancerígenos o mutágenos (formaldehído) no se puede garantizar la no aparición de efectos adversos graves e irreversibles».
A pesar de que el informe, que revela picos muy elevados de formaldehído para los días 27, 28 y 29 de enero, continuaron sin realizarse acciones destinadas a eliminar o reducir la exposición. El resultado es que entre el 19 y 20 de febrero se produce una nueva intoxicación masiva.
CSIF considera que se ha producido no solo una negligente inacción, sino que se ha llegado incluso a culpar a los profesionales argumentando que los efectos a la exposición han sido producto de la sugestión colectiva.
No ha sido hasta el 24 de febrero que Inspección de Trabajo clausuraba la sala de tallado del Laboratorio de Anatomía Patológica, ante la cual el HUT presentaba un Plan de Contingencia y el traslado de parte de los laboratorios.
CSIF, que no ha parado de denunciar la desprotección que han sufrido los trabajadores y que la clausura del Laboratorio era la única medida eficaz, ha iniciado estas acciones legales para la oportuna depuración de las responsabilidades penales en que se haya podido incurrir por parte de las personas responsables del Hospital Universitario de Toledo.