Historias para no dormir en la mayoría de los casos y otras con final feliz. Cuyos protagonistas fueron castellano-manchegos que por una u otra causa…
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La historia de Virginia Pérez Buendía conmocionó a quienes la conocían, y a quien no, puesto que esta anciana de 86 años, soltera y sin familia directa, dejó toda su fortuna de varios millones de euros a los niños de familias sin recursos de su pueblo, Valverde de Júcar, en Cuenca. Falleció sola en una vivienda de su propiedad en el centro de Madrid y nadie se percató de su muerte hasta semanas después.
«MARICONADAS, LAS JUSTAS»
En febrero, IU de Albacete denunció la presencia en la puerta del Centro de la Mujer un cartel con el lema «Mariconadas, las justas», que formaba parte de una ¿campaña educativa? que el centro impartió en relación a nuevas masculinidades. En fin…
LA BALA QUE REBOTÓ EN EL BOLI…
El profesor de Derecho Constitucional Alejandro Ruiz-Huerta es el único superviviente de la matanza de Atocha (24 de enero de 1977) que queda con vida. Fue invitado a la recepción del premio «Abogados de Atocha» que CC.OO. CLM entrega todos los años en Toledo y que en esta ocasión fue para el magistrado emérito del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín. Al final no pudo venir, pero encastillalamancha.es habló con él. «El atentado fue una bestialidad y solo el azar permitió que cuatro de las personas que estábamos en el despacho sobreviviéramos. Yo sentí que una bala rebotó en el bolígrafo que llevaba en la camisa, cerca del esternón, aunque luego, cuando estaba en el suelo, con el cuerpo sin vida de Enrique Valdevira encima de mí, me dispararon en las piernas, donde recibí otras cinco balas». Historia de España pura y dura.
EL LINCE KIVU SE QUEDÓ EN EL CAMINO…
Ahora le tocó el turno, macabro, a Kivu, como antes lo fueron otros como Kairós, Kenitra… Linces criados en cautividad y que de vuelta a su hábitat natural fallecieron en nuestros montes atropellados o vaya usted a saber cómo… Kivu, posteriormente, fue devorado por los carroñeros. Una desgracia que parece no tener fin…
RAIMUNDO, ENTRE EL LUTE Y SU ESPOSA…
La historia de Raimundo Medrano González, natural de Villaconejos de Trabaque (Cuenca), es curiosa. En los años 60 del siglo pasado formó parte de la banda del archiconocido El Lute y el golpe que le dio notoriedad fue el atraco a una joyería de la madrileña calle Bravo Murillo, donde murió el vigilante tras recibir un disparo en el pecho. Pues varias décadas después era el propio Raimundo quien fallecía presuntamente asesinado por su esposa en Calatayud (Zaragoza).
UN «NO ROTUNDO» A LA LEY DE CAZA
Recogieron 118.000 firmas para pedirle al Gobierno regional que retirara la Ley de Caza porque, entendían, «los hay que quieren lucrarse y sacar beneficio de la caza intensiva y comercial, caldo de cultivo de prácticas corruptas, crueles e insostenibles». Más de 1.000 personas se manifestaron en Toledo por este motivo, aunque el Ejecutivo autonómico consideraba que era la mejor ley que se podía poner en marcha.
UN JESUCRISTO TOLEDANO DE CINE
Ha participado en series de televisión como «Aída», «Águila Roja», «Hospital Central» o «Amar en tiempos revueltos». Pero el toledano Sergio Raboso cumplió «el sueño de cualquier actor» al interpretar a Jesús de Nazaret en «La Espina de Dios», una película dirigida por el castellano-manchego Óscar Parra de Carrizosa que se estrenó en marzo. A Raboso, en México, le decían que tenían tal parecido con Jesucristo que le iban a poner velas… Real como la vida misma.
LA MEMORIA MÁS RÁPIDA DEL MUNDO ES DE CLM
¡Qué brutalidad! Se llama Ramón Campayo, es de Albacete, y batió el récord mundial de memorización con números binarios. Baste decir que ha sido siete veces campeón del mundo de memoria rápida. El ejercicio del récord consistió en la elección de 80 números binarios y su memorización en sólo tres segundos a través de un programa informático. Lo logró en el sexto intento y tenía 10 oportunidades. Lo dicho, realmente impresionante.
LA TUMBA QUE TIENE 4.000 AÑOS…
La tumba que se descubrió en Terrinches (Ciudad Real) tiene 4.000 años de antigüedad y estaba en perfecto estado de conservación. Los trabajos, dirigidos por Luis Benítez de Lugo Enrich y Norberto Palomares Zumajo, se desarrollan en Castillejo del Bonete, que fuera centro religioso y espiritual en el sur de la Meseta.