La Guardia Civil ha desmantelado un albergue clandestino de animales en Villaluenga de la Sagra (Toledo), donde ha intervenido más de 30 animales y ha detenido a una mujer de 47 años por los delitos de maltrato animal, falsificación de documento público, lesiones, riesgo contra la salud pública y atentado a agente de la autoridad.
En nota de prensa de este miércoles, la Guardia Civil ha detallado que se han intervenido 21 perros de distintas razas, sexos y tamaños y 10 gatos, así como multitud de medicamentos sujetos a prescripción veterinaria.
La investigación empezó tras las lesiones a un galgo
La Patrulla de Protección de la Naturaleza (Paprona) de Illescas (Toledo) empezó a investigar qué había detrás de unas lesiones graves producidas en un galgo y descubrió un domicilio en el que se realizaban labores de albergue clandestino de animales.
Estudiando la estructura del albergue clandestino se descubrió la existencia de una asociación protectora de animales ilegal, la cual utilizaba un número de CIF fraudulento que se publicitaba en redes sociales para alojar animales perdidos y abandonados.
El Paprona solicitó colaboración al Servicio de Ganadería de la Delegación Provincial en Toledo (UTG Illescas), al veterinario del Servicio de Salud Pública y al veterinario Jefe del área de Animales de Compañía del Colegio.
Los animales en Villaluenga de la Sagra vivían en condiciones insalubres
El oficial de Veterinarios de Toledo concluyó que el albergue clandestino no cumplía ni con la legislación sanitaria ni de bienestar animal, pudiendo existir un delito de maltrato animal, ya que la cantidad de animales que se encontraban en la vivienda, el espacio disponible y las condiciones de insalubridad en las que vivían provocaba una alta agresividad entre ellos, ya que los animales competían por jerarquía, juguetes, sexo, comida, espacio… lo que les llevaba a continuos enfrentamientos llegando a provocarse lesiones muy graves con alto riesgo de contraer enfermedades debido a la falta de higiene.
La Guardia Civil ha alertado también que había una posibilidad «altísima» de que los animales transmitieran la zoonosis a las personas, así como otras enfermedades, ya que la detenida limpiaba los orines y las heces de los perros baldeando con agua y vertiéndola a la vía pública.
Consultada la base de datos de animales de compañía de Castilla-La Mancha, los agentes verificaron que había inscritos 127 animales a nombre de la detenida y 44 animales a nombre de la protectora ficticia, sumando un total de 171 animales en activo. A todos los movía de forma irregular.
En total se han intervenido 21 perros de distintas razas, sexos y tamaños y 10 gatos, así como multitud de medicamentos sujetos a prescripción veterinaria estando muchos de ellos caducados, 218 tarjetas de identificación de animales de compañía (perros y gatos), 35 pasaportes de perros y 8 libretas manuscritas con datos sobre adopciones.