El arzobispo de Toledo pide formar a los sacerdotes «para dar respuesta a las embestidas del tiempo moderno»
También ha disertado sobre la necesidad de que los sacerdotes "vivan en comunión gozosa y alegre", con la Iglesia, pero con la Iglesia que les "toca vivir". Por lo que ha alertado de los riesgos que pueden sufrir los sacerdotes que llegan a ser "demasiados queridos" en sus parroquias, recomendándoles que "sean amigos de todos, pero no demasiado amigo de nadie"